Y va el protagonista caminando por la calle. Todo tranquilo. De repente se encuentra un grupo de personas. Total y completamente exaltadas, dispuestas en torno a un pequeño espacio, en forma de círculo. Un bullicio. Siente la imperiosa necesidad de abrirse paso, apartar a cada uno de aquéllos que observan la tragedia hasta llegar al seno. Sabe que algo le espera allí.
Al llegar encuentra a un señor tirado. No lo conoce absolutamente de nada, no lo ha visto en su vida.
Vuelve sobre sus pasos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario