Tercer día de prácticas. Este grupo de trabajo quería, para empezar, pedir disculpas por la abrupta despedida que protagonizamos en la sesión anterior. Este diario se caracteriza, ante todo, por la educación, y en la clase del día 7 no expresamos de manera adecuada la satisfacción que embargó a los tripulantes al participar en el estudio de la fiabilidad.
La sesión comienza de manera intensiva. Nos encomiendan la misión de realizar un breve informe sobre una encuesta de Metroscopia realizada en los días posteriores a la toma de posesión del Gobierno del Partido Popular, caracterizado por fuertes recortes sociales y una ruptura salvaje con el Estado del Bienestar que tanto costó a nuestros antepasados.
En el primer cuadro, la observación de los compañeros Javier García Márquez y Laura Guerrero comprueba que Rajoy obtiene un suspenso alto en la evaluación de su actividad política. Sin embargo, señalamos con estupor que un alto porcentaje de los entrevistados socialistas aprueban la gestión conservadora.
Muchos de los políticos escogidos por el sr. Rajoy no eran conocidos por la en ocasiones ignorante pero siempre responsable y constructiva opinión pública, con la salvedad de los que ya tuvieron un papel destacado en anteriores legislaturas. Pero hay excepciones: al ser el ámbito económico el más relevante en la angustiosa crisis económica que el proletariado padece, el ministro de Economía, Luis de Guindos, es bastante conocido en comparación con otros colegas pese a no haber sido político en anteriores aventuras profesionales.
Los ministros elegidos por el ex presidente y líder José Luis Rodríguez Zapatero eran en su momento más conocidos que los actuales, aunque la escasa diferencia no nos permite establecer conclusiones contundentes cual canto rodado. Sin embargo, nos percatamos de un brutal contraste entre la valoración. Los ministros de la ceja suspenden en su mayoría, pero los de Rajoy aprueban. Incluso Gallardón aprueba en valoración entre los votantes del PSOE (sin duda, esta encuesta fue realizada antes de las polémicas declaraciones de Alberto acerca del aborto y la violencia estructural a la que se ve sometida la mujer).
El espíritu crítico de los votantes socialistas sigue siendo evidente. Anteriormente constatábamos que en 2008, los fieles del PSOE eran muy críticos con sus ministros. Pero es que el pensamiento libre, tan vanagloriado en el seno del grupo socialista, cada vez va a más: un alto porcentaje cree que el partido que surgió del cuasifranquista Alianza Popular "sabe lo que hace", a diferencia de lo que la masa opinaba sobre el Partido Obrero.
Rajoy no ofrece espacio para las sorpresas. Millones y millones de españoles (aunque han sido un millar de entrevistados) se esperaba la tijera afilada del político gallego. Estos recortes, sin embargo, suscitan opiniones contrapuestas entre el pueblo español. Las dos Españas de las que hablaba Machado se muestran con claridad: la mayoría de los votantes del PSOE está en contra de la reforma laboral y la mayoría de los votantes del PP a favor. Como siempre, nadie cuenta con los sindicatos. El resto de las medidas del PP ha sentado razonablemente bien a los entrevistados, a excepción de la subida de impuestos y la congelación del salario mínimo interprofesional.
Como colofón, Metroscopia nos ofrece la estimación del resultado electoral en caso de que, por ejemplo, si en España sucediera otro caso Clinton, se adelantaran las elecciones. El PP refrendaría su mayoría absoluta de manera absoluta. El PSOE, escalofriantemente, perdería aún más fuerza política.
Nosotros concluimos de manera general tras este profundo análisis que mientras que el votante del PSOE es crítico y desaprueba gestiones socialistas a la vez que aprueba el desmantelamiento de todo por lo que Pablo Iglesias luchó, el votante del PP se mantiene fiel a sus principios conservadores pase lo que pase. Al menos por ahora.
El grupo de prácticas Team Five se despide de la profesora Seijas con una calurosa sonrisa y sintiéndose, por un momento, reputados sociólogos políticos.